Revisando la actualización del modelo económico cubano (II Parte)

Publicado: 9 febrero, 2015 en Cuba
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Prof. José Rafael Rodríguez

Balance macroeconómico de los últimos años[1].

El déficit fiscal con relación al PIB disminuyó de un 6,9% en 2008 a un 1,3% en 2013 motivado en gran medida por una reducción de los gastos del gobierno de un 78,1% al 64,6% en 2013. Hay que destacar que los ingresos al presupuesto han sufrido una disminución en esos seis años de 11,1%, aunque en menor medida que los gastos (13,5%).

Se redujo considerablemente del índice de precios al consumidor en el año recién culminado situándose en 0,7%. Este resultado puede resultar contraproducente para el sector productivo, aunque si se tiene en cuenta que las remuneraciones a trabajadores han aumentado en 5,4%, es posible afirmar que los precios se han comportado de manera estable, influyendo positivamente en el poder adquisitivo de la moneda. Esto se manifiesta en el incremento del consumo de hogares en un 18,6% entre el 2008 y 2013.

El salario nominal mensual creció 13,5% en estos años, alcanzando 471 pesos en 2013. En este caso, al comparar ese incremento con el Índice de Precios al Consumidor, el salario real aumenta aproximadamente 7,8% en CUP.

El crecimiento del PIB se ha comportado por valores muy por debajo a lo esperado. Solo en el 2008, este incremento superó la cifra de los cuatro puntos porcentuales, obteniendo en estos seis años un crecimiento promedio de solo 2,7%. Este valor, independientemente de todas las medidas tomadas hasta el momento, encuentra su explicación en una tasa promedio de inversión de solo 13.6% en el período. Estos valores se encuentran muy por debajo de las necesidades reales de la economía cubana, la cual necesita un crecimiento en el orden del 7-8%, para lo que se requiere de una tasa de inversión de 25-30% del PIB. En el primer semestre de 2014 el PIB creció en un anémico 0,6%, prácticamente un estancamiento.

Las importaciones con relación al PIB han aumentado en un 6,9%, manteniéndose relativamente estables en los últimos cuatro años, mientras las exportaciones se han incrementado en un 12%. Esto ha permitido obtener un balance superavitario en 2013.

Resulta halagüeño constatar un mantenimiento o disminución de los niveles de gastos en los servicios brindados de manera gratuita por el Estado sin afectar la calidad de estos. Así, tenemos que la educación pasó de un 8% con respecto al PIB a un 6,7%; la salud pública y la asistencia social mantuvieron niveles similares con apenas un 0,4% de incremento contra el PIB; la cultura y el deporte se mantuvo en un 3,9%; administración pública, defensa y seguridad social registró una disminución de un 0,1% para situarse en 3,8%; y otras actividades, dentro de ellas servicios comunales, se conservó en el orden de 1,5%.

La agricultura mostró un incremento en el período de un 8,2%, resultado insuficiente en correspondencia con el nivel de tierras entregadas en usufructo. La industria manufacturera, exceptuando la azucarera, aumentó en un 10,8%. El transporte, almacenamiento y comunicaciones creció en 19,3%, algo de suma importancia para establecer un ambiente propicio en materia de infraestructura de los servicios para la inversión extrajera.

El turismo ha visto aumentado sus ingresos lo que se demuestra en un incremento en 38,5% de la actividad referida a Hoteles y Restaurantes. Es válido aclarar que este valor también contiene el consumo por parte de los nacionales.

Consideraciones finales

El Estado de implementación de los lineamientos comienza su etapa más compleja, ya que necesita encontrar los mecanismos adecuados para la puesta en práctica de las medidas más delicadas.

El proceso de aplicación de las políticas en la implementación de los lineamientos no está terminado, se renueva a medida que avanza, de manera que son previsibles sus insuficiencias. Esto permite corregir la implementación y crear experimentos que permitan examinar los resultados sin necesidad de afectar a toda la población.

La regulación económica es imprescindible en la aplicación de la nueva política económica y social contenida en los lineamientos. Está permitirá corregir deficiencias e incentivar la economía desde sectores estratégicos y productos priorizados.

Los cambios más importantes hasta el momento son: las reformas en la agricultura a partir del decreto-ley 300, la flexibilización de los objetos sociales al sector empresarial, la Ley de cooperativas y las modificaciones a las UBPC, la Ley de inversión extrajera y el comienzo del proceso de unificación monetaria y cambiaria.

Las nuevas disposiciones buscan potenciar la productividad a partir del aprovechamiento de las reservas de eficiencia existentes en el país, así como las capacidades científico-técnicas creadas por la Revolución a los largo de más de 50 años.

Los acuerdos del VI Congreso del Partido no quedaron sin una respuesta ejecutiva, lo que reafirma el liderazgo del Partido dentro del proceso de actualización de las relaciones sociales de producción y sus formas productivas.

[1] Independientemente de que los lineamientos fueron aprobados en el año 2011, algunas medidas fueron ejecutadas desde años precedentes. Los datos provienen de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI) para los años entre el 2008 y 2013. Se escogió a partir de 2008 ya que el país sufrió grandes pérdidas producto del azote de eventos naturales, lo que contribuyó a la noción de agotamiento del modelo. En la selección de esta serie de tiempo también influyó la disponibilidad de la muestra.

Bibliografía

Figueroa Albelo, V., & García Báez, R. (S.F.). La Reforma Económica en Cuba y sus direcciones principales. La Habana.

García Rabelo, M., & Hidalgo de los Santos, V. (2013). Modelo económico y social cubano: nociones generales. La Habana: UH.

Hernández, R., & Domínguez, J. (2013). Cuba, la Actualización del Modelo. Balance y perspectiva de la transición socialista. La Habana-Washington DC: Ediciones Temas y David Rockefeller Center For Latin American Studies.

Marx, C. (1973). El Capital. Critica de la Economía Política. La Habana: Ciencias Sociales.

ONEI. (2013). Anuario Estadístico de cuba. La Habana.

PCC. (2011). Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución . La Habana.

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