El baile del Liverpool, y la pólvora mojada.

Tomado de Cubahora.

Decepción y (casi) bostezo, aunque no por falta de entrega sobre el gramado. Realmente, el escaso tino con el balón, la poca pólvora de los hombres de ataque, y la victoria del músculo sobre el arte, dieron al traste con las expectativas creadas en tres de los cuatro partidos de ida vistos durante martes y miércoles, correspondientes a la fase de cuartos de final, en la Liga de Campeones del fútbol europeo.

Las tarjetas amarillas estuvieron a la orden del día, los trazos e intentos de asistencias, llegaron en muy pocas ocasiones a su destino y, lo peor de todo, las oportunidades perdidas dada la ineficiencia para definir delante de las cabañas rivales, propició una evidente sequía goleadora, pues apenas se marcaron seis dianas –una en propia puerta-, en los cuatro partidos disputados.

Fuera de esa categorización, apenas dejo el baile de fútbol que le recetó el subcampeón europeo Liverpool al Porto portugués, al cual venció 2-0 en su feudo del estadio Anfield Road, apoyado en su letal tridente ofensivo integrado por Sadio Mané, Roberto Firmino y Mo Salah. Y aún así, no dejo de reconocer que esperaba más llegada al área rival por parte del club timoneado por el técnico alemán Jürgen Klopp.

A pura velocidad y mucha verticalidad en su juego, los ingleses se adelantaron bien temprano, cuando al minuto 5, Mané hizo un pase hacia la frontal del área del Porto, y el volante de recuperación Naby Keita, inmerso en un buen partido, se hizo del balón para disparar potente, indetenible para el cancerbero Iker Casillas, y así firmar el 1-0.

El Liverpool, que mantuvo pleno dominio del juego, sabía que debía hacer crecer esa cosecha. Y puso el 2-0 definitivo en el minuto 26, cuando Jordan Henderson vio por la izquierda a Alexander-Arnold, quien se quedó libre de marca y envió un centro rasante concretado cómodamente por Firmino.

Los tres restantes duelos, no trascendieron en cuanto a arte y exhibición de buenas habilidades se refiere, a pesar de la participación de jugadores con mucha gambeta y potentes disparos.

En un cerrado compromiso entre clubes ingleses, el Tottenham derrotó un gol por cero al favorito Manchester City, y estrenó por todo lo alto su Hotspurs Stadium, que albergó a más de 62 mil aficionados. Hubo entrega; pero el aval técnico mostrado, dejó mucho que desear.

En el minuto 12, una mano del defensor Dani Rouse dentro del área –confirmada por el Video Asistente Arbitral (VAR)-, propició un penal favorable al cuadro de los “Ciudadanos”. Pero el delantero argentino Sergio Agüero, una vez más intrascendente en los partidos en los cuales hay que apretarse bien el short, erró el cobro.

Así, con muchas oportunidades perdidas, se llegó al descanso, con el Tottenham más cerca de anotar que el City, con el que no alinearon de entrada sus estelares Kevin de Bruyne, ni Leroy Sané.

La diana del triunfo del Tottenham llegó al minuto 78, cuando un perfecto pase del volante danés Christian Eriksen, llegó a los pies del surcoreano Heug Min Son quien, primero, evitó que el balón se le escapara por la línea final, y luego le pateó potente de zurda y raso, entre las piernas del portero Ederson para el 1-0.

La mala nueva para el Tottenham fue la lesión de su hombre gol, Harry Kane, tras encontronazo con el defensor Fabian Delph. El ariete se perderá el partido de vuelta, el próximo martes 16.

Mientras, en un juego poco atractivo dado el escaso nivel mostrado por ambos colectivos, el Barcelona debió apelar a un autogol para imponerse 1-0 al Mánchester United, en Old Trafford. Con par de plantillas pletóricas de estrellas, los seguidores del fútbol se quedaron con las ganas –y yo también-, de ver mejores combinaciones y fintas más llamativas sobre el césped.

El partido no varió el guion previsto: el Barcelona dominó la pelota y el cuadro de los “Diablos Rojos” se escondió en su terreno a la espera de un contragolpe que nunca llegó, a pesar de que el mediocampo del conjunto culé no mostró su real valía, fundamentalmente por el pésimo partido que tuvo Sergio Busquets, quien no encontró salida efectiva con la pelota y cometió muchos errores de recuperación.

Pero con una de las pocas ocasiones positivas de Busquets, se inició el gol azulgrana. El volante levantó un balón buscando a Messi, quien jugó casi todo el partido ensangrentado por un potente golpe que recibió del defensa Smalling. El argentino, que no tuvo una noche mágica, lo controló, se lo centró atrás a Luis Suárez, quien lo picó esperando la llegada al área de Coutinho. Pero el defensor Luke Shaw desvió el balón a su propia portería.

Para el Barcelona, esta devino primera victoria de su historia en Old Trafford.

Finalmente, Ajax y Juventus empataron a un gol en el partido disputado en Ámsterdam, y se jugarán el pase a semifinales el próximo martes en Turín.

Después de volver a la titularidad tras superar la lesión muscular que sufrió hace dos semanas jugando con Portugal, el crack Cristiano Ronaldo adelantó a los italianos al filo del descanso con un remate de cabeza (45) y empató el brasileño David Neres, de potente disparo cruzado, en la primera acción de la segunda parte (46).

Ese fue el gol número 125 del astro portugués en la Liga de Campeones (41 de ellos marcados a partir de la ronda de cuartos de final), competición de la que es el máximo goleador histórico.

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